Con esta frase comenzaba mi intervención en una charla que he impartido para los Jóvenes Empresarios de la Marina Alta (JOVEMA). Mi reflexión ha girado en torno a la publicidad y la importancia que tiene el cliente/consumidor en la elaboración de la misma.
Hoy existen numerosas herramientas y medios de promoción, sobre todo con las enormes posibilidades que hoy nos está ofreciendo Internet. Pero yendo un poco más hacia el consumidor, lo realmente importante es la experiencia que seamos capaces de ofrecerle, tanto desde la publicidad como en el propio proceso de compra.
Una vez que hemos dado respuesta a las principales cuestiones que hemos de plantearnos, (¿Qué ofrecemos al mercado?, ¿Qué nos diferencia? ¿Cuál es nuestra ventaja competitiva?, ¿A quién nos dirigimos?), hemos de pensar cómo llegar al cliente ofreciéndole la mejor experiencia posible.
Nuestra capacidad para estudiar las sensaciones y emociones que somos capaces de producir en el cliente, tanto a través de la publicidad como mediante el proceso de compra, determinará la longevidad de nuestro negocio.
Si la suma de experiencias que ofrecemos compensa con mucho el coste que se ha de pagar, entonces tenderemos el éxito de nuestra marca asegurado.
Consulta la charla en este enlace

febrero 13, 2012 a las 11:36 am |
[...] estudios demuestran que a largo plazo las experiencias vividas aportan mucha más felicidad que las posesiones materiales conseguidas. Así pues es evidente que [...]