Este es un momento excelente para recordar aquel cuento de Spencer Johnson, M.D. “¿Quién se ha llevado mi queso?”. Una narración sobre cuatro personajes en busca de queso, donde el queso es una metáfora de lo que quieres en la vida y el laberinto el lugar donde pasas el tiempo intentando conseguir lo que ansías.
Aclarado esto paso a resumir las ideas que transmite el libro:
1. Tener queso te hace feliz. Dígase queso, o trabajo, o negocio, o clientes… pónganle el nombre que quieran.
2. Cuanto más importante es el queso para ti más deseas conservarlo. Cuanto más depende nuestra vida de un determinado trabajo o de unos determinados clientes más nos aferramos a ello y por ello es más complicado conservarlo.
3. Si no cambias y buscas nuevas fuentes de queso o nuevos quesos puedes extinguirte. Si nos aferramos a negocios caducos o clientes que van en descenso puede sucederse el cierre del negocio sin tener oportunidad alguna. Es mucho mejor empezar a cambiar cuando se intuye la oportunidad, eso nos da mucha más capacidad de maniobra.
4. Plantéate seriamente qué es lo que harías si no tuvieses miedo a los cambios. Piensa en las oportunidades sin pensar en los problemas o inconvenientes, dale una oportunidad a tu imaginación. De esta manera, sin condicionarnos, las ideas fluyen mucho mejor y podemos encontrar jugosas oportunidades.
5. Olfatea frecuentemente el queso para saber cuando empieza a enmohecerse. Has de tener los ojos bien abiertos y vigilar tanto a tu competencia como a tus clientes para saber por dónde empieza a fallar tu negocio y poder remendar a tiempo.
6. El mero hecho de moverse en una nueva dirección ayuda a encontrar queso nuevo. El 50% del éxito consiste en empezar un proyecto, todo esto es lo que tienes ganado si te atreves a cambiar.
7. Cuando dejas atrás tus temores te sientes libre para actuar. Es cuando cortas con el pasado o cuando cierras una etapa cuando te sientes libre y trasquilo para continuar hacia cosas nuevas.
8. Imaginarse disfrutando del queso nuevo te conduce hacia él. Practica la visualización, muy utilizada en psicología. Se trata de imaginarte cómo quieres que sea tu nueva realidad con todo lujo de detalles. Cuanto más exacta la veas más fácil te será conseguirla.
9. Cuanto más rápido te olvides del queso viejo antes encontrarás el nuevo. Cuanto menos añores lo pasado antes te centrarás en lo nuevo y es tu nuevo proyecto lo que te conducirá hacia el cambio, no tus recuerdos del pasado.
10. Es más seguro buscar en el laberinto que permanecer en una situación sin queso. Es mucho más eficaz cambiar y lanzarse con un nuevo proyecto a quedarnos con negocios obsoletos.
11. Las viejas convicciones no te conducen al queso nuevo. Las creencias que tenemos asumidas no hacen más que ayudarnos a resistir en posiciones pasadas y que ya no son válidas.
12. Al comprender que puedes encontrar queso nuevo y disfrutarlo, cambias el curso que sigues. Cuando entiendes que los límites los pones tú y que puedes ampliar tus límites y tus oportunidades cuando quieras empiezas a cambiar para mejor automáticamente.
13. Observar los pequeños cambios ayuda a adaptarte a los grandes que vendrán. Cuando un bebé da un primer paso lo celebramos con aplausos. De la misma manera cualquier pequeño cambio que realices, como ordenar un armario y tirar lo viejo, es ya un gran paso que debes celebrar para conseguir un cambio exitoso.
14. La clave está en moverse con el queso y disfrutar del movimiento. Es evidente que el mercado actual está en movimiento constante y hemos de estar con las novedades, ya que los productos y los conceptos se hacen obsoletos en poco tiempo.
El cambio crea oportunidades en todos los mercados y tipos de negocio, si estamos atentos y perdemos el miedo al cambio podemos disfrutar de la continua innovación, y a la vez nos permitirá subsistir en el mercado por más tiempo. No lo dejes para mañana y emprende los cambios ahora mismo. Como decía Einstein, no podemos pretender que algo que no funciona bien empiece a funcionar si no cambiamos nada.